Los
Comienzos de los Alemanes en Rusia
Pedro el Grande
Mucho
antes de la planificada colonización de campesinos alemanes
en Rusia, ya se habían radicado alemanes.
En la edad media se asentaron en el norte de Rusia (Nowogorod)
comerciantes del norte de Alemania, de Hannover y Hamburgo,
de la "Hanse Alemana" (unión de comerciantes). Bajo la
regencia de Iván "el terrible" (1533 - 1584) fueron traídos
especialistas a Rusia (artesanos, constructores,
arquitectos, médicos, oficiales, entre otros), formándose
una ciudad suburbana alemana como (njemezkaba sloboda) en la
que gustaba estar de noño, pedro "el grande" (1682 - 1725).
Fue pedro "el grande" quien comenzó el proceso de la
europeización en Rusia, atrayendo a muchos alemanes a su
entorno. Sus descendientes ocuparon asimismo alemanes en
puestos de responsabilidad en diplomacia, administración y
en el ejercito. En las grandes ciudades como Moscú, san
Petersburgo y Odessa existían comunidades alemanas con sus
propias iglesias y colegios ejemplares.
Muy diferente fue la situación de las comunidades
colonizadoras campesinas.
Colonización planificada de alemanes bajo la regencia de
Catalina II
|
Rusia contaba con enormes franjas de tierra
fértil, despoblada y sin utilizar. Además, las
guerras con Turquía a fines de siglo XVIII,
extendieron enormemente el territorio ruso en el
sur de Ucrania que apenas estaba habitado.
Para conseguir nuevos ingresos a la corona
Catalina II promulgo un manifiesto el 22 de
julio de 1763, en el cual se invitaba a todos
los extranjeros dispuestos a ello a radicarse en
Rusia.
Los principales puntos del manifiesto decían:
|
 |
|
Catalina II |
1)
Permitimos nosotros a todos los extranjeros que lleguen a
nuestro reino a radicarse donde mas les guste, en todos los
distritos, donde cada uno prefiera.
2) Permitimos nosotros a los extranjeros que lleguen seguir
sin impedimentos, libremente su religión, según sus
costumbres y ritos.
3) Ninguno de los colonizadores extranjeros que hayan
llegado a Rusia deberán hacer ni la misma contribución a
nuestra casa, ni serán obligados a prestar ni simples ni
extraordinarios servicios. (El que se radicaba en zonas
deshabitadas gozaba de 30 años libres, en otras regiones se
concedían de 4 a 10 años)
4) Aquellos extranjeros colonizadores que lleguen a Rusia no
pueden ser obligados, contra su voluntad a prestar servicio
militar o civil en todo el tiempo de su estadía.
Referente a la propiedad del campo y disposiciones del país,
fueron de primordial importancia para la futura evolución de
los colonizadores las siguientes normas complementarias:
1 - Todas las tierras se entregaban a las comunidades "para
siempre". Como propiedad inviolable y hereditaria, pero no
como propiedad individual, sino como bien de la comunidad.
2 - Estas tierras no podían venderse ni cederse sin
conocimiento y la voluntad de la autoridad (administración
comunal).
3 - Para mejorar y ampliar sus economías les era permitido a
los colonos comprar tierras a personas privadas ( en
resumidas cuentas: para conseguir una propiedad privada).
4 - Las tierras cedidas por la corona, heredaba generalmente
el hijo varón menor (minoridad). Además, se les permitía a
los colonos el derecho de la administración comunal, que
dependía directamente de la corona y no de la administración
interna zarista.
También es digno de mención que en cualquier momento se
podía abandonar el imperio sin impedimentos.
En comparación de los campesinos de Alemania y Rusia, los
colonizadores eran libres y no siervos.
El manifiesto de Alejandro I del 20 de febrero de 1804,
ponía énfasis en atraer "inmigrantes" que podían servir de
ejemplo agropecuario como buenos granjeros, viñateros, con
conocimiento en plantaciones de moreras y otros árboles
frutales, prácticos en la cría de ganado, pero sobre todo en
el cuidado y cría de las mejores razas de ovejas; en fin,
que tuviesen los mejores conocimientos para implantar una
racional economía agropecuaria. En el así llamado
"privilegio de gracia" de Paul I del 6 de septiembre de
1800, a los menonitas se les concedía el privilegio de
librarlos para siempre de servicios civiles aun en caso de
guerra, así como no jurar ante la justicia y la plena
libertad de elegir un trabajo compensatorio.
Razones para emigrar
Los prometidos privilegios de los zares, parecían sumamente
tentadores, teniendo en cuenta las situaciones penosas y las
carencias, sobre todo en la ciudad de Essen y en el sudoeste
de Alemania: la guerra de los 7 años, guerras napoleónicas,
ocupación y poderes extranjeros con opresión política y
también bajo la tiranía de los propios príncipes, servicios
militares y servidumbre para los príncipes y fuerzas
extranjeras, (por ejemplo: venta de soldados a América).
Penurias económicas, malas cosechas, años de hambruna,
rigurosa y muchas veces injusta administración, obstáculos
para la libertad de culto.